Querida mamá Irmaris adolescente… 

Fuimos muy juzgadas, señaladas y cuestionadas, pero hoy, 25 años más tarde, ninguna de esas personas es capaz de reconocer tus logros y ver todo lo que tuviste que superar. Tampoco estuvieron para ayudar, pero sí para ponernos la etiqueta que nos ha perseguido toda la vida (aún lo trabajo en terapia).

A un año de la muerte de mi hermano, quedé embarazada de mi primer hijo. Desde entonces, el camino ha sido muy duro; muchas cosas por mi elección, otras no. Hoy miro atrás con dolor, pero también con la satisfacción de ver todo lo que hemos logrado, porque ha sido un trabajo en equipo. Mujeres importantes en mi vida, como mi hermana y mi mamá, que no me han soltado, me han ayudado siempre.

La maternidad no es tan linda como la pintan y, si a eso le añado ser mamá adolescente, por tu “error” no había espacio para quejas, depresión o nada, porque simplemente “tú te lo buscaste”. Así que había que seguir como se pudiera, sin quejas, y seguir adelante.

Gracias a eso soy lo que soy hoy y fue mi motor para seguir adelante, pero también es lo que no me permite ver los grises en mi vida: o es blanco o es negro, porque no tuve esa oportunidad. La rigidez de exigirme tanto porque ya no había más espacio para errores; no había espacio para ser Irmaris, solo para ser mamá.

Mis hijos son mi mayor bendición, mi alegría y mi motor, pero estoy aprendiendo a ser Irmaris nuevamente y es una etapa difícil. Qué mucho somos juzgadas las mamás. Estoy harta de las personas que juzgan y las quiero bien lejos de mi vida. Juzgue su vida antes de juzgar la de los demás.

Escribir siempre me ha ayudado a sanar y, a través de mis escritos, espero poder ayudar aunque sea a una persona. Siempre trataré de ser la mejor mamá para mis hijos. No soy ni seré perfecta, pero mi amor por ellos sí lo es. Ser mamá es de las cosas más hermosas que me ha podido pasar.

Hoy, a ti mamá que eres juzgada: aprende a ignorar y a escuchar lo que tú sientes, háblate bonito y recuerda que lo estás haciendo bien. No es malo pedir ayuda y rodéate de una tribu linda que te ayude a crecer.

Buscar ayuda para cuidar tu salud emocional también es un acto de amor propio y de valentía. Ir a terapia, hablar, llorar, detenerte y sentir no te hace débil; te hace humana. Y en medio de todo, no te olvides de ser tú. Porque antes de ser mamá, sigues siendo una mujer con sueños, emociones, heridas y una esencia que también merece ser cuidada y amada.

2 thoughts on “Querida mamá Irmaris adolescente… 

  1. Tu eres ejemplo a seguir. Cada mujer tiene su historia y esta bien cometer errores, no somos perfectas. Que nuestros logros y virtudes sobresalgan sobre los tropiesos q nos dió la vida. Esos es lo que nos ayudó a ser mejores y mas fuertes, uno aprende y evoluciona según pasan los días! Feliz día de las madres!

    Liked by 1 person

Leave a reply to lentediferente Cancel reply