Quiero disfrutar los últimos días de vacaciones. Quiero tener todo listo antes de la cirugía. Quiero hacer tantas cosas a la vez… y a veces me frustro porque no todo sale como lo había planificado.
Pero estoy aprendiendo que no siempre podemos tener el control de todo. Podemos hacer planes, organizarnos y tratar de tener todo bajo control, pero la vida siempre encuentra la manera de recordarnos que también existen los imprevistos.
Y sí… llegan la frustración, el coraje, la ansiedad y hasta esa sensación de que no estamos haciendo suficiente. Pero también estoy aprendiendo que se vale sentir. Es parte de estar vivos.
Así que voy por partes. Un día a la vez. Quizás no logre completar todo lo que tengo en mi lista, y aunque todavía me cuesta, estoy aprendiendo a aceptarlo.
La vida nos cambia los planes sin notificación previa… y aprender a lidiar con eso no es fácil. Sigo aprendiendo.
Dentro de todo este proceso he aprendido a vivir en gratitud. A aceptar que no tengo el control de todo. A soltar. A escucharme. A reconocer mis límites y, sobre todo, a ponerme como prioridad sin sentir culpa.
Quizás todavía me falten muchas cosas de esa lista… pero hoy voy a celebrar esta. 😂✨
Terminé algo.
Y quizás eso parezca pequeño, pero hoy lo celebro. Porque estoy aprendiendo que no todo tiene que estar terminado para sentir que estoy avanzando. 🤍
Paso a paso. Sin prisa. Con gratitud. Y aprendiendo a soltar.

